La temporada 2024-2025 puede marcar un antes y un después en la historia del Paris Saint-Germain. Bajo la dirección de Luis Enrique, el club parisino está a punto de lograr algo que parecía esquivo incluso en la era de los grandes fichajes: el triplete. Con la Ligue 1 ya asegurada, la final de la Copa de Francia a la vista y la UEFA Champions League como el gran objetivo en el horizonte, el PSG ha dejado de ser un proyecto individualista para convertirse en un equipo coral, sólido y ambicioso.

🧠 Luis Enrique: El estratega del equilibrio

Desde su llegada, Luis Enrique implementó una revolución silenciosa. Alejándose de la dependencia en estrellas individuales, apostó por un juego más colectivo, rotaciones inteligentes y una presión organizada. El resultado: un PSG más versátil, menos predecible y con mayor profundidad en su juego. El técnico español ha dado protagonismo a perfiles que en otras temporadas fueron secundarios, y ha sabido rejuvenecer el vestuario sin sacrificar competitividad.

⚽ Dembélé, el inesperado líder

Si hay un nombre que ha sorprendido esta temporada, ese es Ousmane Dembélé. Con 21 goles en Ligue 1 (empatado como máximo goleador del torneo) y 33 en todas las competiciones, ha sido el jugador más determinante del equipo. Pero más allá de las cifras, lo impresionante ha sido su regularidad, su lectura de juego, y su capacidad de asumir liderazgo en los momentos críticos. Dembélé pasó de ser una incógnita a convertirse en el símbolo del nuevo PSG.

📊 Los números que respaldan el sueño

  • Ligue 1: campeones con una ventaja de19 puntos, invictos en 28 jornadas y un récord de 38 partidos sin perder como visitantes.
  • Copa de Francia: clasificados a la final contra Stade de Reims.
  • Champions League: finalistas tras eliminar a Manchester City, Liverpool y Arsenal. Dembélé ha sido clave con goles y asistencias en fases decisivas.

🔮 ¿Se puede lograr el triplete?

Las bases están puestas. La defensa, liderada por Marquinhos y Skriniar, ha sido sólida. El mediocampo, con Vitinha y Zaïre-Emery, ha ofrecido equilibrio y ritmo. Y el ataque, sin depender de una figura única, ha encontrado en Dembélé y en Barcola la chispa necesaria.

Con la final de la Champions ante el Inter de Milán en el horizonte, el PSG no solo depende de su talento, sino también de su madurez. Ya no es aquel equipo que se derrumbaba bajo presión. Ahora muestra resiliencia, carácter y convicción. Y mucho de eso es mérito de Luis Enrique.

🏁 Conclusión

El PSG está a las puertas de una hazaña histórica. El triplete ya no es una ilusión, es una posibilidad real. En una temporada donde muchos esperaban transición, Luis Enrique ha construido un equipo competitivo, serio y ambicioso. Y con un Dembélé inspirado, la historia podría escribirse con tinta dorada.

¿Será este el año en que París deje de soñar y finalmente conquiste Europa con todo?

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